El buitre leonado (Gyps fulvus) es el gigante indiscutible de nuestros cielos. Con una envergadura que puede alcanzar los 2,8 metros, es una de las aves más voluminosas de la península ibérica y un elemento esencial para la salud de nuestros ecosistemas.
El Planeador Perfecto
A diferencia de otras rapaces, el buitre leonado no destaca por su aleteo, sino por su maestría en el planeo.
Térmicas: Utiliza las corrientes de aire caliente para elevarse miles de metros sin apenas esfuerzo, describiendo círculos perfectos sobre los cañones del Alto Tajo o las hoces de los ríos.
Fisionomía: Su cuello largo, cubierto de un plumón corto, es una adaptación evolutiva para la alimentación. Su característico "collar" de plumas blancas o cremas separa el cuerpo del cuello.
El Basurero de la Naturaleza
Aunque a veces se le ve con recelo, el buitre realiza una labor sanitaria insustituible:
Limpieza biológica: Al alimentarse exclusivamente de carroña, evita la propagación de enfermedades y la contaminación de acuíferos que causarían los cadáveres en descomposición.
Jerarquía: En las "carroñeras" o festines, mantienen un orden estricto, donde los adultos dominantes comen primero.









