Bienvenido

Bienvenido a la guía de sentimientos.

El viaje de un fotógrafo a través de las sensaciones que se van produciendo en su organismo al recorrer uno de los entornos naturales más sorprendentes de la península ibérica. Pretende ser una guía de sentimientos, un retrato íntimo del personaje en un lugar concreto.
Valiéndose de una herramienta como es la cámara fotográfica, navegaremos con sus imágenes en un mundo entre lo real y lo irreal. Veremos un catálogo imágenes iniciadas en el corazón y terminadas en la retina del observador.
Al fin y al cabo Un viaje de exploración, conocimiento y divulgación.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Fieles a su cita, Los Gancheros son protagonistas.

Este año desde Peralejos de las Truchas,
en un emotivo recuerdo a Jose Luis Sanpedro.

Los gancheros son la figura más legendaria del Alto Tajo, hombres que durante siglos convirtieron el río en una autopista de madera. Su oficio, hoy desaparecido pero vivo en la memoria, consistía en conducir las grandes piezas de pino cortadas en la sierra de Cuenca y Guadalajara aguas abajo, hasta las factorías de Aranjuez o incluso Toledo.


Un oficio de equilibrio y riesgo

El nombre proviene del gancho (o percha), una vara larga de madera con una punta de hierro y una muesca lateral que era su única herramienta para domar los troncos.

  • La maderada: Cada primavera, con el deshielo, miles de troncos se lanzaban al río. Los gancheros, divididos en tres cuadrillas (delantera, de medio y zaguera), se encargaban de que la madera no se amontonara en las estrecheces o se quedara encallada en las orillas.

  • Vivir sobre el agua: Caminaban sobre los propios troncos en movimiento, saltando de uno a otro con una agilidad prodigiosa. Pasaban semanas mojados, durmiendo a la intemperie en los refugios o cuevas que ofrece el cañón del Tajo.

  • El coraje: Tenían que enfrentarse a las "tabladas" (atascos de madera) que a veces requerían incluso el uso de dinamita o, más frecuentemente, que un ganchero se jugara la vida liberando el tronco clave que bloqueaba al resto.

José Luis Sampedro y "El río que nos lleva"

Si este oficio es conocido mundialmente, es gracias al escritor José Luis Sampedro. En su novela El río que nos lleva, retrata con una sensibilidad exquisita la última maderada (hacia los años 40) y la dignidad de estos hombres. La película homónima, rodada en los paisajes reales del Alto Tajo, es un documento visual imprescindible para entender la dureza de su vida.


Huellas en el paisaje

Hoy, cuando caminas por el Alto Tajo, aún puedes ver la herencia de los gancheros:

  • Los Puentes: Muchos se construyeron con ojos muy anchos para permitir el paso de la madera.

  • La Fiesta de los Gancheros: Cada año (normalmente a finales de agosto o principios de septiembre), pueblos como Peralejos de las TruchasTaravillaPoveda de la Sierra o Zaorejas celebran una recreación histórica donde los vecinos vuelven a vestirse de época y lanzan troncos al río, demostrando que el equilibrio sobre la madera sigue en sus genes.

Es fascinante pensar que esos mismos pinos laricios que hoy admiramos en el parque, eran hace 80 años el sustento y el "vehículo" de estos pastores del agua.